martes, 13 de octubre de 2015

Vuelves a caer.









Y resulta que cuando aprecias las pequeñas cosas, todo lo ves más claro, las sensaciones son cada vez más fuertes y sinceras, te fijas en lo que nadie lo hace, aprendes a mirar la vida desde otro punto de vista y a darte otra oportunidad, la definitiva.
Te dices a ti mismo que esta será la tuya, que todo saldrá bien y que esta vez será diferente y te lanzas al vacio, sin paracaídas ni nada que pueda frenarte y protegerte ante una caída. Y resulta que…vuelves a caer.
Vuelves a estamparte contra el piso como las otras veces y te duele, pero intentas levantarte, ser fuerte y hacer como si nada hubiese pasado, lo malo es que a veces funciona, pero otras…otras no tienes ganas de fingir que todo ha salido bien, simplemente te limitas a vivir la vida tal y como se te presenta pero… ¿Sabes qué?
La vida es eso, vivir el momento .Y cuando menos te lo esperes, mas hundido y solo estés y menos esperanzas tengas aparecerá, aparecerá esa cosa que más deseas, esa cosa que  nunca has deseado más en tu vida. Y te sentirás feliz, claro que lo harás, te darás cuenta de que todos aquellos malos momentos fueron necesarios para que los buenos que están llegando ahora, sean perfectos. Y no te arrepentirás de nada de lo que hayas hecho, simplemente, porque gracias a ello hoy en día eres feliz y has aprendido a vivir la vida como nadie nunca antes lo ha hecho.