viernes, 21 de agosto de 2015

La vida pasa rápido,¡Aprovéchala!




Te levantas un día y sientes que todo es diferente, que nada es  igual, que lo que antes te hacia feliz ya no lo hace y que ya no todo va sobre ruedas.
Un día alguien me dijo que la felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, mas huye. Pero si vuelves la atención a otras cosas, viene y se posa suavemente en tu hombro. Y después de analizar esa frase me quede callada, reflexionando si realmente podría ser cierto hasta que descubrí que, efectivamente, tenía razón.
Es increíble  cuando quieres algo y mientras más lo deseas y esperas con ansias su aparición, menos se cumple. Con esto quiero decir que la vida es extraña, ya no solo por la manera en la que suceden las cosas sino por todas las lecciones que nos da.
Quizás las cosas que nos pasan día a día y nos hacen reflexionar un poco más a cerca de quien somos y lo que hacemos en este mundo de locos tienen que ser así. Quizás los malos momentos que te da la vida tienen que ser así porque te están preparando para lo peor, o incluso podría depararte algo muchísimo mejor pero eso…eso no lo sabremos hasta que hayamos jugado todas y cada una de nuestras cartas.

Porque si, la vida es así: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos pero…que hay de vivirla? A mucha gente se le olvida a veces el valor de lo que ocurre a su alrededor, y no es capaz de fijarse en esos pequeños detalles que han hecho que a día de hoy sean como son, y eso, la verdad que me da mucha lástima. Sé que no soy nadie para decir lo que tiene que hacer la gente pero si yo pudiera ser una ayuda para esas personas les diría que vivan su vida porque no hay otra, que hagan lo que más hayan deseado en su vida y que no se arrepientan de todo lo vivido y por vivir, porque todos merecemos lo que más deseamos, y aunque no todos podamos hacerlo realidad, siempre será mejor tenerlo presente y no dejar de sentir lo que sentíamos antes.

martes, 18 de agosto de 2015

Lo que algún día te hizo sentir





Inseguridad, miedo, pavor, terror, obligación y muchos de sus sinónimos son lo que siento cada vez que intento conocer a alguien.
Al parecer, hoy en día nada es romántico ni bonito, no queda casi ninguna persona en el planeta que te haga sentir como en Romeo y Julieta, ningún amor verdadero, solamente hay deseo y lujuria entre palabras y emoticonos de whatsapp. Porque si, las relaciones se han convertido en largas conversaciones de whatsapp en vez de interminables cartas a mano escritas desde el fondo de tu corazón y expresando solamente, lo que realmente sientes.
¿Dónde quedaron las personas que se hacían valorar y preferían conocer a alguien mucho antes de tener si quiera un acercamiento físico?, las personas que creen que lo más importante es intentar conocer y comprender al otro, intentar querer a las personas por como son y no por lo que tienen..
Si, sé que es inevitable que si dos personas se quieren, quieran demostrarse su amor de mil maneras diferentes, pero hay muchas personas que no lo ven así y la verdad que es totalmente comprensible, sin embargo… ¿y si nos paramos a pensar y a analizar todo lo que hacemos hasta llegar a nuestra decisión?
Soy de las personas a las que le gusta el romanticismo y no se avergüenza de demostrarlo. Si pudiese ser sincera  diría que me encantan las cartas escritas a mano, sean cortas, largas, rojas, azules o amarillas me da igual mientras expresen lo que realmente sienten hacia mí. También he de decir que me encanta conocerlo todo de las personas, sus gustos, aficiones, problemas, alegrías... para así poder intentar saber si podremos compartir un futuro  o quizás no sea la mejor decisión. Me gustan la rosas azules, pero también me gusta que me sorprendan, que vengan una noche a recogerme y me lleven con los ojos cerrados a una playa en la que haya un mantel, y muchas muchas velas alrededor de él,  que la estupenda velada acabe en el agua fría, mirando hacia el horizonte y observando la maravillosa luna que siempre nos acompaña a donde quiera que vallamos.

Esas cosas que muchos dicen ser insignificantes son las que realmente deberíamos apreciar todos porque, qué mejor que despertar un buen día y ponerte a recordar todo lo que alguna  vez aquella persona tan especial para ti, te hizo sentir.

lunes, 17 de agosto de 2015

Nosotros



Nunca olvidare eso que hiciste por mí…
Esas noches en vela por hablar o estar contigo, esos consejos de hermano mayor que me han servido para tanto, o simplemente esas palabras de cariño que me dabas. Nunca pensé que una persona tan pequeña me pudiera enseñar una cosa tan  grande como es el amor, el amor hacia una persona, un sentimiento único que hace que vuelvas loco a todo el que está contigo por el simple hecho de estar hablando de él a cada instante. Una mirada, dos besos, tres suspiros y cuatro caricias hacen que me dé cuenta de que lo nuestro fue real.
Al mirarte noto esos besos que tanto adoro pero que no tengo, y esas caricias que deseo pero que anhelo. Cuando pasas a mi lado noto que me faltas y ahí aparecen mis suspiros, esa bocanada de aire que sueltas al no tener a una persona.
Pienso en lo que pasó, en lo que está pasando y en lo que pasara con nosotros, y me doy cuenta de que hay algo, algo que por más pequeño que sea nos une, una cosa que tenemos en común pero que ninguno de los dos quiere averiguar qué es. Decimos que confiamos el uno en el otro pero, ¿Lo hacemos tanto como para dejar nuestro corazón en las manos del otro?
Quizás todo lo que decimos sea de broma pero, quizás también tengan algo de verdad…   Detrás de cada “TONTO”, hay un “TE QUIERO”  y detrás de cada “Solo conmigo” hay un “Eres mía”, da igual quien se interponga entre nosotros, sé que lo que hay aquí es más fuerte que cualquier otra persona y sé que llegará lejos.

A lo mejor me equivoco y se acaba mañana mismo, pero después de cada discusión, cada reconciliación, tonteo, risa… me doy cuenta de que aunque no lo digamos,                               
Nos Queremos.