Nunca olvidare eso que
hiciste por mí…
Esas noches en vela por
hablar o estar contigo, esos consejos de hermano mayor que me han servido para
tanto, o simplemente esas palabras de cariño que me dabas. Nunca pensé que una
persona tan pequeña me pudiera enseñar una cosa tan grande como es el amor, el amor hacia una
persona, un sentimiento único que hace que vuelvas loco a todo el que está
contigo por el simple hecho de estar hablando de él a cada instante. Una
mirada, dos besos, tres suspiros y cuatro caricias hacen que me dé cuenta de que
lo nuestro fue real.
Al mirarte noto esos besos
que tanto adoro pero que no tengo, y esas caricias que deseo pero que anhelo.
Cuando pasas a mi lado noto que me faltas y ahí aparecen mis suspiros, esa
bocanada de aire que sueltas al no tener a una persona.
Pienso en lo que pasó, en lo
que está pasando y en lo que pasara con nosotros, y me doy cuenta de que hay algo,
algo que por más pequeño que sea nos une, una cosa que tenemos en común pero
que ninguno de los dos quiere averiguar qué es. Decimos que confiamos el uno en
el otro pero, ¿Lo hacemos tanto como para dejar nuestro corazón en las manos
del otro?
Quizás todo lo que decimos
sea de broma pero, quizás también tengan algo de verdad… Detrás de cada “TONTO”, hay un “TE
QUIERO” y detrás de cada “Solo conmigo”
hay un “Eres mía”, da igual quien se interponga entre nosotros, sé que lo que
hay aquí es más fuerte que cualquier otra persona y sé que llegará lejos.
A lo mejor me equivoco y se
acaba mañana mismo, pero después de cada discusión, cada reconciliación, tonteo,
risa… me doy cuenta de que aunque no lo digamos,
Nos Queremos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario