viernes, 24 de marzo de 2017

Me encanta...


Me encanta…

No lo puedo evitar, no tengo ganas de hacerlo, me siento viva, feliz…

Te miro y me haces sonreír, lo echaba de menos, te echaba de menos a ti, echaba de menos como me mirabas, como me tocabas; me sentía sola, decaída, triste, infeliz…

Es increíble como tú y solo tú puedes hacerme tanto bien, como con tan solo mirarme, besarme, abrazarme, consigues que ese sea mi momento favorito del día.

Y es que… ¿Cómo no quererte? Si me lo has dado todo…

Me has enseñado a vivir, a disfrutar de la vida, a amar, a amarte… Ojala yo haya causado el mismo efecto en ti.

Ojala te des cuenta de cuánto te quiero y de cuanto quiero pasar contigo. Lo he dicho… Después de tanto tiempo negándolo, de decirle a todo el mundo que no te quiero, que eres pasado y que ya te he olvidado; lo he admitido… No aguanto más, porque… siento decírtelo cariño, pero… TE QUIERO, no sé por qué, ni si está bien, sin embargo, ¿Sabes qué?  Que me da igual, que me haces tan, pero tan feliz que me tiraría de un avión con paracaídas y sin la seguridad de que se abra.

Me encantas…

Me encanta la manera en la que me besas, la manera en la que me haces reír, la manera en la que me acaricias cuando hacemos algo que no es propio de solamente dos amigos…

Porque sé, que aunque te esfuerces en hacerme ver a mí y al resto del mundo que no me quieres y que no soy especial, en realidad, estás gritando a los cuatro vientos todo lo contrario.

Es obvio, es obvio que nos queremos, que disfrutamos juntos y nos adoramos… Te delata el mirarme mientras duermo y el cogerme de la mano mientras me acompañas a casa, te delata que me quieras proteger de alguien que me quiera hacer daño…

Pero a mi…a mi me delata todo desde que somos algo que ni tu ni yo sabemos.


domingo, 19 de marzo de 2017

La extraña manera que tienes de quererme.





Te tiras de un puente abajo, esperando esta vez estar sujeta a una cuerda, sujeta a la posibilidad de seguir viviendo, sujeta a sus sonrisas, a la vida junto a él, a no equivocarte con esa persona que escogiste… y caes en el tremendo error de volver a equivocarte, de volver a meter la pata y de volver a caer en el vacío como muchas otras veces, pero...¿Cómo es posible?
¿Cómo es posible que teniendo una vida,mueras tantas veces,caigas al vacío a diario y aun así,te sigan quedando ganas de morir mil veces más?…
De morir en sus brazos,abrazada a el,susurrándole lo mucho que le quieres,demostrándole que es lo mejor que podrías haber tenido en tu vida...y aun así desaparece,desaparece cuando la cosa se empieza a poner seria…

¿Por qué?
¿Por qué cada vez que esto avanza un paso,tienes que hacer que retroceda cinco?
TÚ y tu extraña manía de quererme y no quererme me acabarán casando,lo sé. Ya lo hace,pero siempre hay algo,algo que me dice intentalo de nuevo,algo que me dice que puedes cambiar,que me quieres,que no quieres que me vaya…
¿O quizás sean ilusiones mías? Quizás solo quiero que aprendas a quererte a ti para que después me quieras a mí...no entiendo nada,no entiendo lo que buscas; ¿Por qué estar con miles de chicas sin aportarte nada mas allá de lo sexual y no quedarte con una que de verdad te quiera,que te valore,que valore lo que haces,que te de amor y pasión,que te de todo,aun sin pedir nada a cambio?…

Pequeñas cosas son las que te hacen cambiar de parecer,y algún día,cuando ya no quieras estar solo,ni ir de chica en chica solamente por curiosidad,sera demasiado tarde y te darás cuenta de lo que te has estado perdiendo todo este tiempo.
Te darás cuenta de lo bonito que es amar,que te amen y hacerlo de la manera mas completa que existe,el poder despertarte con alguien a tu espalda abrazándote y dándote besos sinceros,besos que dicen “Por favor no te vayas,quédate conmigo ” esos que repetirías todas las mañanas de tu vida si fuese posible,sabrás como es hacer el amor,como es disfrutar yendo de la mano con la persona a la que miras a los ojos y lo único que quieres es decirle cuanto la amas,pero para ese entonces,yo ya no estaré,me habré ido y no regresaré,no mirare atrás.
Sé que si lo hago volveré a caer,y volverá a empezar todo de nuevo,me entraran esas granas terribles de compartirlo todo contigo y darte lo mejor de mi,pero… No lo haré.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Carta a cupido




Dios, quiero que se me vaya esta puta obsesión, que todas las canciones me dejen de recordar a él, que todas las putas cosas que me rodeen me lleven siempre a pensar lo mismo…

Él

Esa persona de la que después de año y medio no me he podido olvidar, esa persona que no sale de mi cabeza y que debería…

-Ya va siendo hora de pasar página o de empezar a leer otro libro- me dije a mi misma, pero mi corazón no entiende eso…el sigue su ritmo, amando desenfrenadamente y sin ver todo lo que se lleva por el camino. Ojalá alguien me hubiese dicho alguna vez que esto dolía tanto, que amar es el mayor dolor que alguien puede experimentar.

“Quiero que necesites la necesidad de necesitarme” dijo alguien una vez.

¿Sabes qué? Que yo también necesito que me necesites, necesito poder oler tu perfume y saber que en cualquier momento voy a poder besarte, necesito saber que cuando te toco estas sintiendo eso que sé que sentías antes, necesito poder mirarte a los ojos y decirte te quiero, que me mires raro y que me digas que estoy loca porque tú me quieres más. Necesito hacerte rabiar y pasar los mejores momentos de mi vida a tu lado.

¿Qué irónico no? Yo aquí, escribiendo sobre tí, sobre lo que después de mucho tiempo sigo sintiendo y que intento ocultarle al mundo y tu ahí…haciendo vete tú a saber qué, hablando con otras personas, y olvidándote de mí…

Ojalá pudieras ver por mis ojos un momento…quizás así te darías cuenta de lo que te quiero y de lo que te estás perdiendo. Nadie te querrá como yo lo hice y lo hago, créeme, este amor es un tanto especial…sé que te quiero, sé que si te pasa algo me muero y que no me hago a la idea de que dentro de poco vayamos a ser casi dos desconocidos, pero…quizás sea lo mejor, quizás solo estamos atrasando lo que tuvo que pasar y no ha pasado…quizás nuestro destino es separarnos para siempre y rehacer nuestras vidas.

Ojalá pudiera enseñarte a amar, a dejarte querer y a no tener miedo a que te quieran más que a nada en el mundo, y mucho menos que tengas miedo de querer.

Pero desgraciadamente, esto son solo paranoias de una loca que te quiere demasiado.