miércoles, 1 de marzo de 2017

Carta a cupido




Dios, quiero que se me vaya esta puta obsesión, que todas las canciones me dejen de recordar a él, que todas las putas cosas que me rodeen me lleven siempre a pensar lo mismo…

Él

Esa persona de la que después de año y medio no me he podido olvidar, esa persona que no sale de mi cabeza y que debería…

-Ya va siendo hora de pasar página o de empezar a leer otro libro- me dije a mi misma, pero mi corazón no entiende eso…el sigue su ritmo, amando desenfrenadamente y sin ver todo lo que se lleva por el camino. Ojalá alguien me hubiese dicho alguna vez que esto dolía tanto, que amar es el mayor dolor que alguien puede experimentar.

“Quiero que necesites la necesidad de necesitarme” dijo alguien una vez.

¿Sabes qué? Que yo también necesito que me necesites, necesito poder oler tu perfume y saber que en cualquier momento voy a poder besarte, necesito saber que cuando te toco estas sintiendo eso que sé que sentías antes, necesito poder mirarte a los ojos y decirte te quiero, que me mires raro y que me digas que estoy loca porque tú me quieres más. Necesito hacerte rabiar y pasar los mejores momentos de mi vida a tu lado.

¿Qué irónico no? Yo aquí, escribiendo sobre tí, sobre lo que después de mucho tiempo sigo sintiendo y que intento ocultarle al mundo y tu ahí…haciendo vete tú a saber qué, hablando con otras personas, y olvidándote de mí…

Ojalá pudieras ver por mis ojos un momento…quizás así te darías cuenta de lo que te quiero y de lo que te estás perdiendo. Nadie te querrá como yo lo hice y lo hago, créeme, este amor es un tanto especial…sé que te quiero, sé que si te pasa algo me muero y que no me hago a la idea de que dentro de poco vayamos a ser casi dos desconocidos, pero…quizás sea lo mejor, quizás solo estamos atrasando lo que tuvo que pasar y no ha pasado…quizás nuestro destino es separarnos para siempre y rehacer nuestras vidas.

Ojalá pudiera enseñarte a amar, a dejarte querer y a no tener miedo a que te quieran más que a nada en el mundo, y mucho menos que tengas miedo de querer.

Pero desgraciadamente, esto son solo paranoias de una loca que te quiere demasiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario